¿Cuál crees que es el consejo mas frecuente de Jesús a seguidores? Pudiéramos pensar en cualquie cosa: quizá pensaríamos en algún mandamiento, una orden, algo acerca del amor; pero la frase mas comun de Jesús para los discípulos fue: “No teman.” Así es, la exhortación a no tener miedo se encuentra entre los principales consejos de Cristo para los que le seguían.
Debe haber una razón detrás de todo eso. ¿Por qué Jesús consideraría decirle esto a sus discípulos en tantas ocasiones? Mas facinante aun es la otra parte del rompecabezas… cuándo se los dijo. Los momentos claves en los que Jesús le dio estas palabras a los discípulos tienen una gran importancia para nosotros.
No solamente les dijo que no tuvieran miedo cuando se encontraban en situaciones de aparente peligro, como cuando estaban en medio de la tormenta. Tambien se los dijo cuando les hablo acerca de seguirle, cuando les hablo del sistema del mundo y cuando les hablo de pruebas. Les dijo que no temieran por que eran pocos, que no le temieran al diablo y que no tuvieran miedo cuando se encontraran delante de otros y tuvieran que dar testimonio de él.
El diccionario define temor como una desagradable y fuerte emoción causada por la anticipación o conciencia de peligro. El temor es ansiedad y perdida del valor a causa de la inminencia del peligro.
Dios conoce nuestros temores. Conoce nuestros miedos. Dios conoce cuando el ser humano es mas vulnerable y pierde el valor… pero Dios también sabe que aquellos que esperan en él tendrán nuevas fuerzas.
Dios sabe exactamente cuáles son las situaciones, como creyetes, que nos causan esta ansiedad y pérdida de valor. Vivimos es un mundo que constantemente nos bombardea con miles de cosas. Algunos creyentes se han acostumbrado a un estilo de vida de temor. Sin embargo, la Biblia nos dice que Dios “no nos ha dado un espíritu de temor, sino de poder, amor y de dominion propio” (2 Tim. 1.7).
Las palabras de Cristo a sus discípulos tienen gran importancia para nosotros por que seguimos temiendo lo mismo que ellos temieron. Una verdad liberante que los seguidores de Jesús aprendieron fue que aquello que mas temían era lo que mas les acercaba a Dios. Para nosotros es exactamente lo mismo, aquello que mas tememos es el camino que Dios usa para llegar hacia nosotros… a veces caminando sobre el agua.
