Navidad, navidad, hoy es navidad…
Los hogares se llenan de luces de colores, regalos, comida y canciones. El ambiente huele a festividad por todas partes. Los anuncios en las tiendas proclaman a todas luces los obsequios, las especiales mas llamativas para la temporada. La navidad ha llegado otra vez a la ciudad y todos la esperan con anticipación.
Describir una navidad moderna es echarle una mirada a un mundo interesado en las cosas materiales. La navidad parece haberse convertido en una oportunidad mas para derrochar dinero, despilfarrar recursos y para algunos hasta rebasar los limites del exceso.
¿Es este el propósito de la navidad? ¿Son los arbolitos y las luces de colores el verdadero significado de la temporada navideña? ¿Existe acaso algo mas profundo en esta celebración que se repite anualmente y nos deja los bolsillo vacíos?
La primera navidad
La navidad es el recuerdo de algo muy importante que ocurrió hace aproximadamente dos mil años: el nacimiento de Jesús. Antes de Cristo no existía la navidad. A ciencia cierta nadie conoce el día exacto del nacimiento de Jesús, pero que es un hecho histórico es indudable, ya que aun el tiempo moderno se divide en antes y después de Cristo.
La Biblia narra en varios pasajes en nacimiento de Jesus. Por ejemplo en el evangelio de Mateo (cap. 1) dice el Angel anunció a María el nacimiento de Jesus. Lucas nos dice que los pastores tambien escucharon el anunciamiento y aun unos hombres sabios de oriente llegaron para adorar al niño que nacía en Belén de Judea (Lc. 2). Fue el apóstol Juan (cap. 1) quien mas adelante pondría en palabras una verdad que ya era conocida por todos los seguidores de Jesús: El Verbo se hizo carne… Dios había descendido a la tierra en forma de hombre.
Navidad en mi corazón
El hecho de que Dios mismo se haya hecho humano y haya vivido en la tierra tiene implicaciones muy profundas para nosotros. ¿Qué hacemos con esta verdad? Si Cristo es quien dice ser: “El Camino , la Verdad y la Vida” (Juan 14.6).
¿Cuál debe ser nuestra reacción ante la invitación que él mismo les hace a todos los que escuchan? Seguir a Jesús es la única respuesta apropiada. Seguir a Jesús es la única respuesta posible. Seguir a Jesús es repetir el milagro de la navidad, pero esta vez de una forma personal… de una forma que afecta nuestra condición de seres caídos y nos pone de nueva cuenta en el lugar apropiado para tener una relación con Dios.
Ojalá que esta navidad sea para ti mas que regalos y luces de colores. Que esta navidad sea una navidad del corazón
